TÓPICOS SOBRE "EL DIARIO DE ANA FRANK"
TÓPICOS QUE ABORDA ANA EN
"EL DIARIO DE ANA FRANK"
ADOLESCENCIA
Desamores: Recordemos que a Ana le gustaba Peter van Daan, y al parecer, también era recípro. Ellos, como los adolescentes que eran, tuvieron sus encuentros, momentos de caricias, e incluso llegaron a besarse, no obstante, no llegó a nada serio por los disgustos de varios integrantes del anexo de atrás, pero también por la decisión madura de Ana.
Por otro lado, no olvidemos que al inicio del diario también se menciona a otro chico, cuyo nombre es Helmuth Silberbeg, quién estuvo enamorado de Ana, sin embargo, Ana lo miraba con ojos solo de amistad, aunque no negaba que era simpático y buena persona.
Soledad: Ana, comparte aún antes de enconderse en el anexo de atrás, los problemas que ya tenía con su familia (aunque resalta que en minoría con su padre, Otto), no obstante, se resaltan más cuando ya estaban escondidos.
Recordemos que Ana era una adolescente muy particular, y muchas veces esto generaba discusiones con los mayores por su forma de ser, motivo por el cual ella se sentía incomprendida y sola. Además, sumemos que estaba literalmente encerrada y ya no podía salir, ni hablar con sus amigas del salón.
Es así como sola, atraviesa las críticas y los regaños que muchas veces su mamá, Edith y Auguste van Daan les daban.
"Estos últimos días estoy sintiendo cada vez más claramente que no encajo en mi familia."
Domingo, 12 de julio de 1942.
Ana Frank.
ROL DE LA MUJER
Ana, es considerada una adolescente demasiado madura para su edad, lo cual, también respaldo.
Rescato esta idea, porque vemos en su diario cómo ella se daba cuenta del papel de la mujer adulta tan costumbrista y machista, marcado por la misma historia. Papel, que ella no rechazaba, debido a que mencionaba que sí quería tener un esposo, hijos y una casa, sin embargo, ella quería hacer mucho más con su vida que las labores domésticas.
Sabemos que su anhelo era ser periodista y escritora, deseos que no surgían solo por su amor a la escritura y lectura, sino que también, porque a través de sus escritos podría interactuar y trascender en la vida de los demás.
Me emotiva demasiado saber que su deseo se cumplió; que su diario se publicó y que ha y seguirá trascendiendo en la vida de más personas con su historia.
Ojalá lo supieras, Anita.
"Pero quiero progresar; no puedo imaginar que tuviera que vivir como mamá, la señora van Daan y todas esas mujeres que hacen sus tareas y que más tarde todo el mundo olvidará"
Miércoles, 5 de abril de 1944.
Ana Frank.

El deseo de no querer ser olvidada, de dejar un legado, se puede pensar más como un deseo adulto que uno adolescente, esto refleja la madurez de Ana, su comprensión del mundo, la formación de su identidad y su esperanza.
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